Articulate 360 suma un formato para armar escenarios conversacionales con ayuda de la inteligencia artificial. Se describe una situación y la herramienta devuelve un escenario ramificado, con un personaje que reacciona a lo que el alumno va eligiendo. Todo eso queda abierto en un esquema en el que se pueden editar los diálogos generados y las reacciones gestuales del personaje.
Lo probamos varias veces y con insumos distintos: documentos, links, distintos prompts. Esta nota cuenta cómo funciona Scenario por dentro, cómo se ve desde el lado del alumno y qué conviene hacer hoy con lo que devuelve.
Lo que dijimos de los escenarios
En 2020 dimos un webinar sobre Rise y hubo un tramo dedicado a escenarios. La definición que usamos ahí es la misma que usamos ahora.
El escenario es una simplificación didáctica y lo que necesita es un guion. La herramienta más importante además de Rise, en este caso, es Word.
PUNTOMOV, webinar sobre Rise, 2020Un escenario es una situación entre dos personas o más en la que aparece un conflicto y quien aprende tiene que ponerse en un lugar para resolverlo. El único personaje visible en la pantalla es el otro, nuestro interlocutor, que va reaccionando a las opciones que elegimos en el rol que nos toca jugar. Eso es lo que en la nota anterior llamamos escenarios en segunda persona y sigue siendo la forma más barata y más efectiva de armar uno.
Si te interesa el panorama de estructuras posibles —lineal con loop, lineal con resultado variable, no lineal— está en Escenarios en eLearning con ejemplos. Acá vamos al formato nuevo que es muy simple.
El formato no pregunta el tema, pregunta el conflicto
El compositor de Articulate 360 tiene un selector con todos los formatos nuevos y la selección de Scenario cambia la pregunta: «what's the situation, and what makes it hard to navigate?». Hay que declarar qué hace difícil la situación antes de que la herramienta nos deje avanzar. No es un detalle del copy, porque si la situación no tiene un conflicto no hay nada que decidir y no hay escenario.
Del pedido inicial, de este prompt con el conflicto que es lo primero que se escribe, aprendimos algo que vale oro: pedir el registro funciona. En el prompt hay que incluir una frase sobre el idioma para que todo salga en castellano rioplatense, con el voseo bien puesto. La frase, lista para copiar en cualquier pedido:
Al confirmar ese primer texto, la creación salta a rise.articulate.com. El escenario nace dentro de la infraestructura de Rise desde el primer minuto. Lo que aparece ahí es un panel de conversación con preguntas para afinar lo que se va a generar. Estas preguntas son de opción múltiple y están basadas en nuestra descripción inicial del conflicto y en el material que eventualmente hayamos subido a la ventana.
El paso siguiente se llama Scenario Brief. El brief es un pedido más estructurado que tenemos que editar: ahí se presenta quién va a ser el personaje con el que se va a interactuar, qué rol va a representar el alumno, cuáles son los objetivos de aprendizaje. Arriba de todo ya se muestra el personaje preseleccionado por la IA, con su nombre en un campo editable:
Ese brief es el punto de control del formato y conviene revisarlo y editarlo, en principio para elegir un personaje y un nombre verosímiles para el conflicto que queremos mostrar. El personaje no necesariamente tiene que estar en la galería de Articulate. Podemos elegir uno cualquiera y pedir que se le cambien las facciones, la vestimenta, la edad o cualquier otra cosa. Declarar quiénes son los personajes y qué quiere cada uno es lo que le da tensión al resultado.
Todo esto hay que revisarlo y editarlo antes de hacer clic en Generate y gastar la generación. Si estamos muy mal encaminados, conviene hacer Start over y volver al prompt inicial con el conflicto. Editar el brief exige saber qué pide cada campo. En castellano:
| Campo | Qué tiene que decir | Por ejemplo |
|---|---|---|
| Overview | El conflicto en una o dos frases — no el título del curso. | «El experto no acepta que alguien ajeno a su materia le diga cómo preparar su clase.» |
| Learner role | El papel que juega quien cursa: quién es, qué busca y qué lo tensiona. | «Productora de las clases. Respeta al experto, pero sabe que sin trabajo conjunto el resultado sale mal.» |
| Character | La persona de enfrente, con su historia y su razón para resistirse. | «Experto que da clase hace años. Su manera de organizarla funcionó siempre en lo presencial.» |
| Situation | Qué está pasando ahora, el momento exacto de la conversación. | «El experto está teniendo dificultades para adaptarse al nuevo formato.» |
| Setting | Dónde ocurre la escena. | «Videollamada.» |
| Relationship | Qué son entre sí — define el tono de todo el diálogo. | «Colaboradores.» |
| Learning goals | El más importante. Se escriben como capacidades, en infinitivo: qué tiene que poder hacer quien cursa al salir. | «Negociar con un experto sobre la estructura de contenido de video.» |
Los learning goals merecen el doble de atención que el resto. Del puñado de infinitivos del brief salen los objetivos de cada escena, ya reescritos como criterios de observación — y esos son los que vuelven al final, en «De dónde sale el puntaje».
El material se adjunta
La caja de texto tiene un clip que acepta archivos y ahí está otra regla útil que sacamos de todas las pruebas: si el escenario tiene que hablar de tu tema, el material va adjunto. En las pruebas en las que mandamos nuestro documento de trabajo como .docx, el brief salió hablando del proceso real desde la primera línea. Lo peligroso cuando el material falta no es que salga un escenario genérico que no sirva, sino que no hay aviso de que faltó la fuente.
Ahora bien, el adjunto no reemplaza al brief y no permite pasar de largo el Scenario Brief. Probamos saltear las cinco preguntas de refinamiento para ver si con el archivo alcanzaba, pero la IA respondió que necesitaba título, objetivos, participantes y conflicto desencadenante. No iba a seguir sin esas respuestas. ¿Para qué sirve el adjunto entonces? Para que esas preguntas y sus opciones de respuesta sean pertinentes. Es decir, el adjunto logra que se armen una serie de preguntas bien específicas de la situación que queremos crear para que se puedan elegir rápido las respuestas y se pueda continuar con la generación.
Luego, entre uno y dos minutos después del clic al botón Generate, aparece el escenario creado.
Qué pasa cuando respondés mal
El escenario terminado corre como un chat, con tres opciones de respuesta a cada nueva línea de conversación. Es muy simple: el personaje dice su línea, aparece Elige la mejor respuesta con las tres opciones y la elegida queda como burbuja del lado de quien aprende.
Este mecanismo se sucede cinco veces (por default, si no se agregan ni se quitan situaciones) y a diferencia de lo que pasa en un cuestionario estándar, si no se da la respuesta correcta no hay cartel de error ni de «respuesta incorrecta». No hay explicación en ese momento. El personaje simplemente reacciona con otra línea y la situación se pone más difícil.
Me siento dejado de lado y mis inquietudes técnicas siguen sin resolverse.
La reacción del personaje a una respuesta incorrectaDos escenas más adelante, después de elegir bien, el mismo personaje decía «ahora tengo un camino más claro». El estado del interlocutor evoluciona con lo que se va eligiendo y esa evolución es todo el feedback que hay durante el recorrido.
El escenario no corrige, deja seguir con las consecuencias de cada decisión. Las cuentas se rinden al final y en relación a los objetivos.
Es una decisión de diseño y nos parece la correcta para este género. Un cartel de error rompe la ficción justo cuando la ficción es lo que está enseñando. El costo es que quien recorre el escenario no siempre entiende por qué la respuesta no era la mejor, eso hay que compensarlo con el texto de la reacción.
La consecuencia está escrita y actuada
Abriendo el editor se ve de dónde sale ese cambio de humor. Cada card de personaje tiene dos controles: el nombre y un desplegable de expresión con seis estados —Neutral, Happy, Concerned, Frustrated, Skeptical, Enthusiastic—. La card que reacciona a la respuesta equivocada suele estar en Frustrated.
Es decir, la emoción del personaje es una propiedad de cada card que eligió la IA y la podemos modificar. Cambiar esa expresión modifica el clima de esa escena y no requiere cambiar una palabra del texto.
Son seis expresiones y esto es menos de lo que hay en el bloque de escenario de Rise. Su librería de personajes trae cientos de poses y permite elegir la actitud con muchos más matices. Este formato, en su primera versión, ofrece solo seis.
La forma en que se va a ver este diálogo se decide en Experience, arriba a la derecha del editor. Hay dos opciones: Chat es solo texto y Still image + Chat es el texto con una imagen fija del personaje al costado. No se elige por escena sino para todo el escenario. La opción por defecto es la primera, así que un escenario recién generado sale sin el personaje a la vista.
La forma real del árbol
El editor muestra el escenario como un lienzo con el árbol dibujado. Se entra desde Edit Course y ahí aparece el mapa entero: un nodo Scenario start, la card del personaje con su línea, la card de respuestas con las tres opciones rotuladas y las ramas que salen de cada una.
Mirando el panel de una card de respuestas se entiende la estructura. Las tres opciones de una escena mandan a tres cards distintas —Branch to: 3, 4, 5— y a su vez las tres reacciones desembocan en la misma escena siguiente. Cada escena es una decisión con tres reacciones posibles y después el relato vuelve a juntarse. Ese es el diseño por defecto, aunque todo pueda modificarse.
Eso explica por qué el recorrido se siente lineal: cada respuesta elegida cambia lo que el personaje contesta pero no el rumbo de la historia. En la taxonomía de la nota anterior, llamamos a esto un escenario lineal con resultado variable. Con la misma herramienta podría crearse un escenario ramificado no lineal, pero ese es otro tema.
Quien viene de armar ramificaciones en Storyline con variables y accionadores se va a encontrar con algo mucho más básico. Vale aclarar que no es peor, es más barato de producir y mucho más fácil de mantener. Es suficiente para la enorme mayoría de las necesidades de capacitación, pero no es lo de Storyline y ni siquiera lo de Rise. Conviene saberlo antes de prometer un simulador.
De dónde sale el puntaje
Cada escena del editor tiene un Goal, redactado como criterio de observación: «comprueba si el alumno inicia la conversación dejando claro el valor de la planificación, en lugar de dar por sentado que…». Esos goals son los objetivos que aparecen en la pantalla de cierre con su tilde de cumplido o su cruz de no alcanzado. El árbol y la evaluación final son la misma estructura vista de los dos lados.
Cada card de respuesta tiene dos cosas configurables: la etiqueta —Correct, Incorrect o Neutral— y la card a la que salta. No hay campo de peso ni de puntaje, ni por respuesta ni por escena. Todas valen lo mismo.
Por ejemplo, cinco escenas que resultaron en tres objetivos cumplidos, uno parcial y uno fallado, dieron 70% sobre un umbral de 80 para dar el escenario por «aprobado». La etiqueta Neutral vale medio punto y en la pantalla de resultados tiene un ícono distinto del tilde y de la cruz.
Si este tipo de puntuación alcanza para evaluar en serio, es otra discusión. En una situación real, meter la pata en la apertura de una negociación no cuesta lo mismo que dudar en un paso intermedio. La dejamos para una nota aparte, porque acá lo que importa es que el mecanismo se entienda.
Las etiquetas del reproductor sí se cambian
Las palabras del reproductor —Your score, Passing, Goals, Start course— salen del set de etiquetas del curso y se cambian en Settings, en la pestaña Labels, escribiendo el texto propio al lado de cada una. Se puede guardar el set y reusarlo o subirlo desde un archivo XLIFF.
El texto final con el resumen de los objetivos —«Tests whether the learner opens a productive conversation…»— es contenido generado, ahí no hay una etiqueta. En nuestras pruebas se generó varias veces en inglés aunque el resto del escenario naciera en español. Es un bug y lo reportamos. Mientras siga estando, los objetivos se reescriben a mano en el editor.
Le dimos la misma situación tres veces
Para saber cuánto pone la herramienta y cuánto tenemos que poner nosotros, corrimos la misma situación de tres maneras. El caso es uno de los nuestros. Un productor de video tiene que grabar con un experto temático que llega sin haber revisado el guion y quiere hablar libremente.
La primera vez fue con el prompt solo. Salió un escenario de oficina que podría ser de cualquier empresa, con un personaje que hablaba de «el nuevo contenido para la plataforma», de «mis notas técnicas» y de «la actualización del tercer trimestre». Nada de eso sirve, porque no es el oficio del que estamos hablando.
La segunda vez adjuntamos nuestro documento de trabajo sobre grabación con expertos. Las cosas cambiaron de raíz.
La grabación ya se alargó un 30% porque metí contenido no previsto. No es capricho, tenía que contarlo, pero necesito decidir cómo seguimos con el guion.
Escenario generado con nuestro documento adjuntoEso ya sí habla del oficio, habla de guion, de plan de grabación y de edición. Las opciones son temas reales de producción y la diferencia con lo anterior no fue un prompt, sino darle a la IA de qué hablar, darle el material clave.
La tercera versión no es de esta función. Es la misma situación resuelta con otra herramienta de IA, que la escribió bastante mejor.
Llegué bastante justo hoy. ¿Empezamos a grabar directamente? Conozco el tema de memoria, no creo que necesitemos revisar el guion juntos.
La misma situación, resuelta con otra herramienta de IALa distancia entre la segunda y la tercera es el trabajo que la herramienta todavía no hace. La frase más cotidiana, el registro más cercano y creíble. Si bien el pedido de rioplatense funciona —con la frase que está más arriba lista para copiar— los diálogos que genera esta primera versión son poco útiles.
La consecuencia. En el bloque de escenario tradicional de Articulate 360 hay más opciones de recorridos. Un ejemplo típico es la escena «Lo que pasó después» que cuenta el desenlace de la opción elegida, en pasado. Por ejemplo, «el editor tardó el doble de lo previsto en darle forma a los videos», «quedaron temas sin grabar», «hizo falta un día adicional de producción no presupuestado». Este tipo de escenas, que no son preguntas ni opciones de respuesta, no son fáciles de agregar en las situaciones generadas con Scenario.
Lo que mejor funciona es el lienzo
Con todo lo anterior sobre la mesa, la recomendación práctica queda bastante clara. Los diálogos que genera hoy la versión uno de Scenario no son publicables: son artificiales e inverosímiles. Reescribirlos no es un retoque menor, es escribir cada situación de nuevo.
Lo que sí se resuelve muy bien es la otra mitad del trabajo. El lienzo con el árbol dibujado deja ver la estructura completa de un vistazo, editar cada card en su lugar, agregar cards y escenas donde hagan falta y entender hacia dónde va cada rama con mucha facilidad. El bloque de escenario de Rise, que sigue siendo excelente de cara al alumno, tiene una interfaz de edición basada en formularios apilados y obliga a sostener el mapa en la cabeza.
Usá la generación para crear el esqueleto y reescribí los diálogos a mano sobre el lienzo. Lo que devuelve es un escenario más simple que el del bloque de Rise, pero mucho más fácil de mantener.
Valen dos aclaraciones importantes: una es que en la misma suscripción de Articulate 360 están disponibles todas las herramientas. No hay una sola forma posible de crear escenarios ramificados, hay al menos tres. La otra es que esto es lo que verificamos con la versión de Scenario disponible al momento de escribir. Las cosas pueden andar diferente en unas semanas, como ya pasó con otras funciones. Cuando cambie, lo actualizamos acá.
Las tres maneras de armar un escenario
Articulate 360 ofrece tres caminos para lo mismo y no compiten entre sí.
| Camino | Cuándo conviene | Qué cuesta |
|---|---|---|
| El formato nuevo | Cuando hay material propio para adjuntar y hace falta crear la estructura rápido o cuando el escenario se va a seguir editando por varias manos. | Reescribir todos los diálogos. De cara al alumno se ve como un chat. |
| El bloque de escenario de Rise | Cuando el guion ya está escrito y lo que importa es la actuación del personaje. Es lo que mejor se ve del lado de quien aprende: cientos de poses y gestualidad. | La estructura se arma en formularios, sin mapa. Mantener uno grande da trabajo. |
| Storyline a mano | Cuando la ramificación tiene que ser de verdad: caminos que divergen, variables que se acumulan, consecuencias que dependen de lo que pasó tres escenas atrás. | Es producción. Diseño gráfico, animación, accionadores y tiempo. |
La tercera fila la conocemos de primera mano porque la recorrimos. Exceso de equipaje lo hicimos en Storyline y también con el bloque de Rise para ver hasta dónde llegaba cada uno con la misma historia. Entrevista de trabajo es lineal con resultado variable y ¿Cuál es tu estilo de liderazgo? es no lineal, más cerca de un juego de cartas que de un escenario.
Y como referencia de hasta dónde se puede llegar, los dos mejores escenarios que conocemos: Cómo pelear con un oso y Broken Coworker. Los dos hechos en forma artesanal en la era pre IA y los dos demuestran lo mismo que decíamos en 2020: no hacen falta fuegos artificiales, hace falta un guion.
Esta pieza es parte de una serie sobre los formatos nuevos. La siguiente: Qué necesita Guide para devolver una buena guía.